"‎LOS PUEBLOS, LOS HOMBRES SE ENFRÍAN POR AUSENCIA DE ESPÍRITU. PERO ESTAMOS NOSOTROS, CON PEDERNAL Y YESCA, CON MELODÍAS Y CANTARES, POEMAS Y REFLEXIONES , ALTO DESVELO Y SUEÑOS DE TODO TIPO, PARA ENTIBIAR LAS HORAS DE AQUELLOS QUE NO QUIEREN CONGELARSE."
-Atahualpa Yupanqui-

desde "LA CANCIÓN VERDADERA" un libro de Victor Heredia

"...A. Yupanqui nunca cedió un palmo ante el avance de artistas que desde la mediocridad hicieron tanto daño a la cultura como el éxito económico que obtuvieron, preservó con hidalguía su forma y honró los contenidos. La canción popular también se ha fortalecido desde su verdad y vence la propia añoranza y el embate de los medios que la ignoran. No le quita el sueño resistir, ella sigue alumbrando el camino día a día en cuanta reunión de jóvenes reverbera una guitarra..."



lunes

"ASI ES LA LIBERTAD" MILONGA

FOTO: OSCAR DEL CERRO
AUTOR: JOSÉ DOMINGO PLATEROTTI
CANTANTE: OSCAR DEL CERRO

Oscar del Cerro nace el 9 de julio de 1921 en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, con el nombre de Aureliano Avalo. Pero su ciudad es Quilmes. Debutó como solista en Radio Belgrano el 1 de enero de 1950 y si bien su fuerte fueron las canciones sureras, como milongas, estilos, cifras y otras, también incursionó en el tango. Se destaca de entre su material discográfico, la grabación -junto a Héctor del Valle- de Martín Fierro. Otros discos suyos son: Así es como rinde el choclo, El trovador sureño, Semblanza de dos zorzales (con Carlos Souza), Milongas criollas (también con Héctor del Valle), Sureño y trovador y Sus nuevos éxitos. Todos en el catalogo de Diapasón.
Una de sus mejores interpretaciones fue "La serenata de ayer", de Manuel Buzón e Ismael R. Aguilar.


Con mi razón o sin ella,
apartando al que se oponga,
he de seguir meta y ponga
sin ladearme de la huella.
Porque no me hace ni mella
perderme en la soledad,
hundirme en la inmensidad
a paso lerdo y tranquilo,
porque aun no se ha hecho el filo
que corte mi libertad.

Cabalmente pienso y hago
sin darle cuenta a ninguno,
mi libertad no es vacuno
que se vende a mejor pago,
ofrezcan que no es amago
y tomenlon como quieran,
mi libertad no es tanquera
abierta al primer mandón,
pa' un libre no hay más patrón
que la amada y la bandera.

Pa mi no existe caudillo
que doblegue mi conciencia,
y como señal de obediencia
sólo ante Dios me arrodillo.
Hombre que saca el cuchillo
y ante el peligro lo arrolla,
y a la libertad la apoya
con su fe y en su derecho,
es que ha mamao en un pecho
de mujer sangre criolla.

Sangre que unos cuafarones
son medallas conquistadas,
y en mil gloriosas patriadas
y en muchas revoluciones.
No se arrean a empujones
mi ideal, mi sentimiento,
sobra la hilacha de un tiento
pa un desmadrao, para un guacho;
aprende a ser libre un macho
oyendo rugir al viento.


La libertad hay que llevarla
con honor, con honradez
es decir, con la altivez
que uno supo conquistarla.
Al que no sepa cuidarla
se la quitarán mañana;
la libertad es soberana
cuando un varón es de ley,
la libertad no es un buey
que responde a una picana.

Ni es tampoco rebencazo
asestao a las costillas,
ni bisagra en las rodillas
ni dobleguez de espinazo.
La libertad es trompetazo
de victoria en la pelea,
es banderín que flamea
al tope de una tacuara,
es un potro que dispara
o un águila que aletea.

Es también fecundo tajo
en las criollas sementeras,
gorro frigio en las manceras
simbolizando al trabajo.
Es el puño de un badajo
cacheteando a una campana
que va pregonando ufana
que en esta tierra Argetina:
la libertad no es propina,
sólo peleando se gana.

Es así la libertad,
que es pregón de nuestro himno,
escudo, estandarte, signo
de nuestra Argentinidad.
Santa palabra, verdad
por los libres venerada,
fogón cuya llamarada,
ningún déspota apagó,
herencia que nos legó
nuestro Santo de la espada.


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