"‎LOS PUEBLOS, LOS HOMBRES SE ENFRÍAN POR AUSENCIA DE ESPÍRITU. PERO ESTAMOS NOSOTROS, CON PEDERNAL Y YESCA, CON MELODÍAS Y CANTARES, POEMAS Y REFLEXIONES , ALTO DESVELO Y SUEÑOS DE TODO TIPO, PARA ENTIBIAR LAS HORAS DE AQUELLOS QUE NO QUIEREN CONGELARSE."
-Atahualpa Yupanqui-

desde "LA CANCIÓN VERDADERA" un libro de Victor Heredia

"...A. Yupanqui nunca cedió un palmo ante el avance de artistas que desde la mediocridad hicieron tanto daño a la cultura como el éxito económico que obtuvieron, preservó con hidalguía su forma y honró los contenidos. La canción popular también se ha fortalecido desde su verdad y vence la propia añoranza y el embate de los medios que la ignoran. No le quita el sueño resistir, ella sigue alumbrando el camino día a día en cuanta reunión de jóvenes reverbera una guitarra..."



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viernes

"FABULA PARA GARDEL" HORACIO FERRER




Fábula para Gardel
Horacio Ferrer

Ayer me preguntaste, hijito mío,
por primera vez,
quién es
ese Gardel, ese fantasma
tan arisco,
empecinado
con seguir guardado
en la cueva con asma
de su disco
polvoriento.

Lo que yo sé,
te lo cuento:
algunas veces,
cuando te has dormido,
las noches en que hay pena
llena,
se aparece
ese escondido
duendo, medio juglar
y medio loco,
para matear
con tu padre y conversar
un poco.

Ah, si lo pudieras
ver
con su sencilla elegancia fantasmera,
a saber:
en una chalina ligera
de plumas de torcaza sola
sus hombres arrebuja.
El traje es de
cuerdas de guitarras españolas
que
alguna bruja
ñata
y hippie le ha tejido.

La corbata
es de claveles
encendidos,
para abrigar los
cascabeles
de su voz.
Y dos
zapatos, muy de peregrino,
que no son zapatos, sino
que son caminos.

¿Qué en dónde nació?
Hijo mío, ¡qué se yo!
De acuerdo a lo que el mismo me ha contado,
parece que nació trepado
a una veleta
niña
que apuntaba al Sur;
y que un poeta
y un gallito de riña
y un augur
le enseñaron a vivir
y a sonreír.

Será por eso
que salió un poco travieso
¿viste?
como vos
y, como yo,
un cachito triste.

Su sonrisa,
hijo, es una
pícara y honda y rara
raya de tiza
iluminada con luz de la otra cara
de la luna.

Y canta, canta,
canta con su voz de siete gritos,
pero canta, siempre, con ese humilde modo
de quien tiene, por sabio, en la garganta,
dos ojitos
que han visto, ya, del hombre, todo, todo.

Su canto, te diría
que parece
un claro
aljibe
en donde crecen
los tangos pibes
que no se cantaron,
todavía;
y, también, aquellos tangos que ya fueron,
esos que escriben,
en el paragolpes de su camión,
los camioneros
del Cerro y de Constitución.

Después,
el alba ya,
a las cinco en punto,
se me va. Se va.

Y, tal vez,
en su forma melancólica de irse,
se adivina, un cacho,
que ese duende,
tan muchacho,
entiende
mucho de un asunto
muy sumamente serio, que es morirse.

Ayer me preguntaste, hijito mio,
por primera vez,
quién es
ese Carlitos, ese fantasma
tan arisco,
empecinado
con seguir guardado
en la cueva con asma
de su disco.

Y entonces te conté
cuanto sabía-

Mas hoy, mirándote,
pensándote,
besándote,
sé un poco más.
Y es que el hijo
del hijo
de tu hijo, un día,
un día de Junio soleado,
frío y seco
que vendrá,
lo mismo que vos
preguntará
por él.

Y una caliente
zafra de ecos,
ecos de la voz de nuestra gente,
ecos de tu voz
chiquito, y de la mía,
inexorablemente,
contestará:
Gardel, Gardel, Gardel.

sábado

"CHIQUILÍN DE BACHIN" TANGO

LETRA: Horacio Ferrer MÚSICA: ASTOR PIAZZOLLA CANTANTE: MARÍA GRAÑA

viernes

"CHIQUILÍN DE BACHÍN" TANGO

FOTO: ASTOR PIAZZOLLA
Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer
CANTANTE: JOSÉ ÁNGEL TRELLES

Por las noches, cara sucia
de angelito con bluyín,
vende rosas por las mesas
del boliche de Bachín.

Si la luna brilla
sobre la parrilla,
come luna y pan de hollín.

Cada día en su tristeza
que no quiere amanecer,
lo madruga un seis de enero
con la estrella del revés,
y tres reyes gatos
roban sus zapatos,
uno izquierdo y el otro ¡también!

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleáme con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.

Cuando el sol pone a los pibes
delantales de aprender,
él aprende cuánto cero
le quedaba por saber.
Y a su madre mira,
yira que te yira,
pero no la quiere ver.

Cada aurora, en la basura,
con un pan y un tallarín,
se fabrica un barrilete
para irse ¡y sigue aquí!
Es un hombre extraño,
niño de mil años,
que por dentro le enreda el piolín.

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleáme con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.


lunes

"1000 VERSOS A PICASSO" UN LIBRO DE HORACIO FERRER

LECTURA RECOMENDADA


“Se puede hacer – expresó Ferrer – una obra de enseñanza, de transmisión de conocimiento y de ubicación del tango en la historia argentina. Es un protagonista siempre, un poco atorrante y bohemio, pero protagonista al fin”.
HORACIO FERRER: es autor de innumerables letras de canciones, entre ellas, la inconfundible “Balada para un loco” o “Chiquilín de Bacín” – inmortalizada en la voz de Roberto Goyeneche, entre muchas otras. Además, es el máximo difusor del tango en el mundo. Realizó ensayos de investigación los cuales fueron traducidos a varios idiomas y presentados en las bibliotecas más importantes del mundo, entre los que se destaca, tal vez su obra más paradigmática, “El siglo de oro del tango”.

Portadores de una sencillez y calidad humana admirables, el maestro Ferrer y su esposa Lulú – como él la llama – dialogaron en forma exclusiva con esta cronista, a la que contaron algunos entretelones cotidianos que forman parte del incansable trabajo que ambos realizan por el arte y la cultura popular, como así también sobre su nuevo libro.


Resulta intrigante imaginar la convivencia del existencialismo tan real del tango con el surrealismo de Micheli, y como tal, con las características tan irreverentes propias de ese movimiento y tan dispares entre sí. AL respecto, Ferrer dijo: “Conocí a Lulú durante una exposición de ella en el bar La Poesía de San Telmo y me metí en un mundo de pintor. Aunque he sido dibujante, dejé de pintar cuando me enamoré de ella porque la pareja no debe competir. Ella hace su pintura y yo mi poesía y se complementan y se armonizan perfectamente”.

-GRACIANA PETRONE-

miércoles

"SOY UN CIRCO" TANGO

FOTO: HÉCTOR STAMPONI
Música: Héctor Stamponi
Letra: Horacio Ferrer
CANTANTE: RUBÉN JUÁREZ

HÉCTOR STAMPONI: (Campana, 24 de diciembre de 1916 - Buenos Aires, 3 de diciembre de 1997) fue un compositor, pianista y arreglista argentino de tango. Es compositor, entre otros, de los tangos El último café, (letra de Cátulo Castillo y editado por la Editorial Musical Korn - Intersong S.A.I.C. en 1963) y Qué me van a hablar de amor (letra de Homero Expósito y grabado por Julio Sosa en 1963).


(Dicho)
- Damas y caballeros... ¡Música, maestro!
Soy un payaso que no pintó Picasso
y Sarrasani y el Gran Thiany ¡jamás vieron!
No tengo traje de volados, ni rataplán ni galerita
ni botonazos de fulgurante ni regadera.
Sé sólo un chiste mediocre
y mejor no lo supiera: mi vida. ¡Jú, jú, jú!
Soy un payaso y si hace falta
soy el oso, el tony, el pony,
el acomodador, el director de pista,
el dentista del elefante y el tragafuegos.
¿Por qué soy un circo entero?
Porque vos estás tan triste,
amigo del alma. Oí...

(Cantado)
Soy un circo, hermano mío, soy un circo,
secá tu llanto en la melena del león,
después vestite con mi frac de pajaritos
que el Quijote y Buster Keaton
nos esperan en el hall.

En mi circo todo está color relincho,
colgá en los cuernos de la luna tu rencor,
si un gran bolsillo de payaso es el destino
vos entrá, que yo te pinto
de aspirina el machucón.

También la ternura de un bello fracaso
redime en la tragedia griega de vivir.
Como un revolcón de fiera rota
sufre aquel que más amó
y lo revive el propio amor ¡para insistir!

Qué serio me puse, ¡payaso y plomazo!
Se encienden las luces, vení por aquí,
que ya están sentados nuestros invitados
mientras la bandita los recibe así.

(Dicho)
En aquel palco con pinta fina
pero un poco presumidos,
distingo a tus perdones,
¿usan cornetillas para sordos, no es cierto?,
porque perdonan, pero no olvidan.
Veo a tu soledad en la platea.
Tus culpas no han llegado ¿o no tenés?
Y acaban de llenar los tablones de la popular
tus buenos recuerdos, tus lindos amores,
tal vez les des mejores ubicaciones
para las próximas funciones. Tal vez.

(Cantado)
Soy un circo, hermano mío, soy un circo,
se va la noche con su capa de satén
sembrando un mágico alboroto de cariños
al notar que has sonreído
con un poco de niñez.

Y, al final, cuando mi circo esté vacío
la muerte hará su viejo número sin red,
vos temblarás por el milagro de estar vivo,
con el alma en equilibrio
sobre un lirio de papel.

(Dicho)
Y ahora que estás de esperanza
y arriba del trapecio danza
la aurora niña,
¡nada por aquí, nada por allá!

(Cantado)
De pito y voltereta
mi circo ya se va,
con sueños de poeta
y el canto fraternal.

(Dicho)
Adiós, adiós, hermano mío,
adiós, mi circo ya se va,
mi circo ya se va.
Mi circo ¡ya se fue!



jueves

"MILONGA DEL TROVADOR" MILONGA

FOTO: LEÓN BENARÓS
Milonga 1981
Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer
MILONGA DEDICADA A León Benarós:
poeta, critico de arte, historiador, abogado.
Nació en Villa Mercedes, provincia de San Luis, Argentina el 6 de febrero de 1915. Fue cofundador de la revista literaria Correspondencia México - Argentina (1946) y del periódico Contrapunto (1944 - 1945).
Pertenece a la llamada 'Generación del 40', a la que denomino.

Soy de una tierra hermosa
de América del Sur,
en mezcla gaucha de indio con español.
De piel y voz morochas
vi en mi guitarra
que al mundo van las coplas, y me fui yo.

Con un rumor de nido
volaban tras de mí,
aquellos pañuelitos en la estación.
Pero soy peregrino
y a mi nostalgia
le canto así en la oreja del corazón:

Vamos a la distancia, sí,
que soy el trovador,
si la distancia llama,
yo jamás veré ponerse el sol.

Vamos a la distancia, ya,
y si no llego, amor,
vos le darás mi alma
de argentino y de cantor.

Mi casa es donde canto
porque aprendí a escuchar
la voz de Dios que afina en cualquier lugar,
ecos que hay en las plazas
y en las cocinas,
al borde de una cuna y atrás del mar.

Si en esta andanza un día
me espera la vejez,
ya mi niñez le hará la segunda voz;
y al fin con dos gargantas,
a mi agonía,
le cantaré en la oreja del corazón:

Vamos a la distancia, sí,
que soy el trovador,
si la distancia llama
yo jamás veré ponerse el sol.

Vamos a la distancia, ya,
y si no llego, amor,
vos le darás mi alma
de argentino y de cantor.



domingo

"MARÍA DE BUENOS AIRES" ÓPERA TANGO

FOTO: JULIA ZENKO
LETRA: HORACIO FERRER
MÚSICA: ASTOR PIAZZOLLA
CANTANTE: JULIA ZENKO - Infinidad de giras y escenarios de todo el mundo avalan la solidez de esta excepcional cantante de registro afinadísimo y personal. Ganó premios nacionales e internacionales (ACE, Prensario, Festibuga, Konex, etc.) y participó, desde siempre, activamente en eventos solidarios por su fuerte defensa de los derechos humanos y la justicia social. Protagonizó comedias musicales e interpretó temas de películas y cortinas para programas de televisión. En agosto de 1997, interpretando el rol protagónico, grabó en Austria “María de Buenos Aires”, la operita de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, junto al eximio violinista europeo Gidon Kremer, Jairo y el propio Ferrer, trabajo que fue nominado para los premios Grammy. Al año siguiente, el prestigioso músico Yo-Yo Ma, la invitó a cantar en una serie de conciertos que se llevaron a cabo en distintas ciudades de Japón.

Yo soy María
de Buenos Aires
de Buenos Aires María, no ven quién soy yo?
María Tango, María del arrabal,
María noche, María pasión fatal,
María del amor de
Buenos Aires soy
yo!

Yo soy María
de Buenos Aires
si en este barrio la gente pregunta quién soy,
pronto muy bien lo sabrán
las hembras que
me envidiarán,
y cada macho a mis pies
como un ratón
en mi trampa ha de caer.

Yo soy María
de Buenos Aires
soy la más bruja cantando y amando también!
Si el bandoneón me provoca... tiará, tatá!
le muerdo fuerte la boca... tiará, tatá!
con diez espasmos en flor que yo tengo en mi ser.

Siempre me digo
dale María!
cuando un misterio me viene trepando la voz,
y canto un tango que jamás nadie cantó
y sueño un sueño que nadie jamás soñó:
porque el mañana es hoy
con el ayer después, che!

(Tarareo y orquesta)

Yo soy María
de Buenos Aires
de Buenos Aires María, yo soy mi ciudad!
María Tango, María del arrabal,
María noche, María pasión fatal,
María del amor de
Buenos Aires soy yo!


martes

"LOS PÁJAROS PERDIDOS" TANGO

FOTO: MILVA (CANTANTE) CON ASTOR PIAZZOLLA
MILVA: Maria Ilva Biolcati, conocida con el seudónimo Milva (Goro, 13 de julio de 1939) es una cantante y actriz teatral italiana.
Apodada «la pantera di Goro», por similitud con la otra gran cantante contemporánea suya Mina, conocida como la «Tigresa de Cremona», se la conoce también, a causa de sus famosos cabellos, como «la peliroja».
Personaje del espectaculo particularmente ecléctico y versátil, también se inclina a un cierto histrionismo, no se la puede reducir únicamente a cantante, aunque de gran categoría…



lunes

"BOCHA" TANGO

FOTO: JOSÉ ÁNGEL "PEPE" TRELLES
LETRA.HORACIO FERRER
MUSICA: ASTOR PIAZZOLLA


1981

A Pepe Trelles

Vamos, Bocha viejo, tan querido,
te lo había prometido
y aquí estoy, ¿cómo te va?

Sé que de silencio estás vestido,
pero el alma de un amigo
se oye clara por igual.

Qué de cosas nuevas que sabrás,
los misterios que has entrado a ver:
debe ser hermoso, en serio,
sospechar la eternidad,
sin cuerpo y sin edad.

Bocha, vos que tanto me decías
que al morir todo termina,
de otro modo pensarás.

¿Viste?, hay que tener filosofía,
si el dolor de cada día
nos insiste en que no estás.

Mis ojos se preguntan
por qué no te ven más,
y siento que se inundan;
yo no, ¿por qué llorar?

Yo no, porque me digo,
no sé si bien o mal,
que mientras yo esté vivo,
conmigo vivirás.

Y ¡qué le vas a hacer!
Es duro pero es cierto:
yo también un poco he muerto,
vamos, Bocha, no aflojés.

Siempre, en el café pido dos copas,
y al beber la tuya, Bocha,
por mi boca conversás.

Y, otra vez, me hablás de fantasías,
de las pibas, de la guita
que ya no necesitás.

Porque ahora sos un sabio y yo
por tu ser palpito a Dios, y ayer
alguien dijo que estoy loco,
que hablo solo, y lo miré
¡sabés con qué piedad!

Sé que hay que dejarse de macanas,
que vivir de la nostalgia
no es posible, ¿para qué?

Vamos, Bocha viejo, que en la vida
nunca hay última partida
cuando el lazo aprieta bien.

Mis ojos se preguntan
por qué no te ven más,
y siento que se inundan;
yo no, ¿por qué llorar?

Yo no, porque me digo,
no sé si bien o mal,
que mientras yo esté vivo,
conmigo vivirás.

Y ¡qué le vas a hacer!,
es duro, pero es cierto:
yo también un poco he muerto,
vamos, Bocha, no aflojés.

sábado

"BALADA PARA MI MUERTE" CANCIÓN

FOTO: RAÚL LAVIÉ
RAÚL LAVIÉ: Raúl Leonardo Peralta, nace en Rosario, Santa Fé, el 22 de Agosto de 1937.
Comienza su profesión de cantante en su Rosario natal, en el año 1955 y en la radio
MT8, aunque no creía en hacer de la profesión de cantante un medio de vida.
Luego viaja a Buenos Aires donde se radica y continúa cantando.
Hace su paso por Radio Belgrano y Radio El Mundo, obteniendo gran repercusión
del público que comienza a conocerlo. El 2 de Julio de 1957 llega al sello Columbia,
donde graba como vocalista para la orquesta de Héctor Varela sus primero temas:
"Y no me digas que no", del propio Varela y también el vals "Señora Princesa".
Luego se asocia con Rodolfo Lessica, que también fuera cantante
de Héctor Varela y recorre varios escenarios del país.

Canción
Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer

Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
guardaré mansamente las cosas de vivir,
mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.

Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba,
mi penúltimo whisky quedará sin beber,
llegará, tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis.

Hoy que Dios me deja de soñar,
a mi olvido iré por Santa Fe,
sé que en nuestra esquina vos ya estás
toda de tristeza, hasta los pies.
Abrazame fuerte que por dentro
me oigo muertes, viejas muertes,
agrediendo lo que amé.
Alma mía, vamos yendo,
llega el día, no llorés.

Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
que es la hora en que mueren los que saben morir.
Flotará en mi silencio la mufa perfumada
de aquel verso que nunca yo te supe decir.

Andaré tantas cuadras y allá en la plaza Francia,
como sombras fugadas de un cansado ballet,
repitiendo tu nombre por una calle blanca,
se me irán los recuerdos en puntitas de pie.

Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
guardaré mansamente las cosas de vivir,
mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.

Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba,
mi penúltimo whisky quedará sin beber,
llegará, tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis,
cuando sean las seis, ¡cuando sean las seis!


jueves

"EL GORDO TRISTE" TANGO

MÚSICA: ASTOR PIAZZOLLA
LETRA: HORACIO FERRER
Por su pinta poeta de gorrión con gomina,
por su voz que es un gato sobre ocultos platillos,
los enigmas del vino le acarician los ojos
y un dolor le perfuma la solapa y los astros.

Grita el águila taura que se posa en sus dedos
convocando a los hijos en la cresta del sueño:
¡a llorar como el viento, con las lágrimas altas!,
¡a cantar como el pueblo, por milonga y por llanto!

Del brazo de un arcángel y un malandra
se van con sus anteojos de dos charcos,
a ver por quién se afligen las glicinas,
Pichuco de los puentes en silencio.

Por gracia de morir todas las noches
jamás le viene justa muerte alguna,
jamás le quedan flojas las estrellas,
Pichuco de la misa en los mercados.

¿De qué Shakespeare lunfardo se ha escapado este hombre
que un fósforo ha visto la tormenta crecida,
que camina derecho por atriles torcidos,
que organiza glorietas para perros sin luna?

No habrá nunca un porteño tan baqueano del alba,
con sus árboles tristes que se caen de parado.
¿Quién repite esta raza, esta raza de uno,
pero, quién la repite con trabajos y todo?

Por una aristocracia arrabalera,
tan sólo ha sido flaco con él mismo.
También el tiempo es gordo, y no parece,
Pichuco de las manos como patios.

Y ahora que las aguas van más calmas
y adentro de su fueye cantan pibes,
recuerde y sueñe y viva, gordo lindo,
amado por nosotros. Por nosotros.


domingo

"BALADA PARA UN LOCO" TANGO

FOTO: ASTOR PIAZZOLLA
Música: Astor Piazzolla / 1969
Letra: Horacio Ferrer

Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste? Salís de tu casa, por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos. . . Cuando, de repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Te reís!... Pero sólo vos me ves: porque los maniquíes me guiñan; los semáforos me dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares. ¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita, y te digo...

(Cantado)

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos:

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!

(Recitado)

Salgamos a volar, querida mía;
subite a mi ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!

De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.

Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!:
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:

(Cantado)

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepate a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!

(Gritado)

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo...
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo

"LOS PÁJAROS PERDIDOS" CANCIÓN


LETRA: HORACIO FERRER
MÚSICA: ASTRO PIAZZOLA /1973


Amo los pájaros perdidos
que vuelven desde el más alla,
a confundirse con un cielo
que nunca más podre recuperar.

Vuelven de nuevo los recuerdos,
las horas jóvenes que di
y desde el mar llega un fantasma
hecho de cosas que amé y perdí.

Todo fue un sueño, un sueño que perdimos,
como perdimos los pájaros y el mar,
un sueño breve y antiguo como el tiempo
que los espejos no pueden reflejar.
Después busqué perderte en tantas otras
y aquella otra y todas eras vos;
por fin logré reconocer cuando un adiós es un adiós,
la soledad me devoró y fuimos dos.

Vuelven los pájaros nocturnos
que vuelan ciegos sobre el mar,
la noche entera es un espejo
que me devuelve tu soledad.

Soy sólo un pájaro perdido
que vuelve desde el más allá
a confundirse con un cielo
que nunca más podré recuperar.

"LA LOCA DE LA PLAZA" - MILONGA


Música: Daniel Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer

Te cuentan en Buenos Aires los jardineros con alma,
que a esa dulce viejuchita, que a la loca de la plaza,
le hicieron la plaza encima porque ella está allí sentada
desde mucho tiempo antes que a la plaza inauguraran.

El sol le entibia las manos con pañuelitos naranjas
y en sus párpados hay verjas y hay una luna cuadrada.
Por la noche le revuelven el corazón las estatuas
y su amor hace una suelta de nostalgia enamorada.

La loca tiene la boca llena de niebla y, si canta,
se suicida un organito dramático en su garganta
repitiendo y repitiendo un viejo nombre, a mansalva,
ese nombre que le deja fosforescente la cara.

Los caminitos placeros de lado a lado la pasan
y le pasean por dentro las pibas enamoradas,
entonces le queda toda la chifladura valseada
y baila con el recuerdo del que no vino a buscarla.

Por eso tiene en el pecho glorietas abandonadas
y hay un charquito tristongo que la ve, cada mañana,
enterrar su propia sombra en un destello del agua
dolida y cristianamente, como se entierra a una hermana.

Te cuentan, cuando se encurdan, los jardineros con alma
que por esa viejuchita se han puesto negras corbatas
porque hace mucho, esperando, se quedó muerta sentada,
pero nadie se lo ha dicho a la loca de la plaza.